Niña descansando

Rutinas de sueño saludables para un mejor rendimiento escolar

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Después de varias semanas de vacaciones, es normal que los horarios de sueño de los niños cambien.

Acostarse más tarde, levantarse después de lo habitual y tener días con actividades diferentes forma parte de las vacaciones. El problema aparece cuando llega el momento de regresar a clases y el organismo todavía está acostumbrado a ese horario. Por eso, las semanas previas al regreso a clases son ideales para recuperar gradualmente una rutina nocturna.

Dormir bien es una parte fundamental del bienestar infantil. Durante el descanso, el organismo realiza diferentes procesos importantes para el desarrollo y la recuperación. Además, dormir lo suficiente ayuda a que los niños enfrenten el día con mayor disposición para realizar sus actividades. Por eso, el sueño debe considerarse tan importante como la alimentación, la actividad física y el tiempo dedicado a las tareas escolares.

Una de las estrategias más sencillas consiste en adelantar gradualmente la hora de dormir. En lugar de intentar cambiar el horario de una noche para otra, los padres pueden realizar pequeños ajustes durante varios días. También es recomendable mantener una hora relativamente constante para levantarse, incluso durante los fines de semana, procurando que el cambio respecto al horario escolar no sea demasiado grande.

El ambiente también importa. Una habitación tranquila, con poca luz y una temperatura agradable puede favorecer la preparación para dormir. Asimismo, conviene establecer una rutina previa: baño, pijama, lectura, conversación tranquila y finalmente dormir. Reducir el uso de pantallas antes de acostarse también puede ayudar a que la transición hacia el sueño sea más sencilla.

Dentro de la propuesta Back to School de Salud Integral al Natural se consideran Gomitas Sueño Profundo, Magnesium Complex y aceites esenciales Just, como Lavanda, dentro de un enfoque de bienestar y descanso. En el caso de cualquier suplemento para menores, es indispensable comprobar que el producto esté indicado para su edad y seguir estrictamente las instrucciones del etiquetado. Los productos no deben utilizarse como sustituto de una adecuada higiene del sueño ni como tratamiento de problemas del sueño.

Si un niño tiene dificultades persistentes para dormir, ronca frecuentemente, presenta pausas respiratorias durante el sueño, somnolencia excesiva durante el día o problemas importantes para conciliar o mantener el sueño, lo recomendable es consultar con su pediatra. El objetivo de una rutina saludable no es simplemente conseguir que el niño “se duerma rápido”, sino construir hábitos que favorezcan un descanso adecuado y sostenible.

🌙 Que el regreso a clases comience con una buena noche de descanso

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